Una de las técnicas más usadas en la fisioterapia hoy en día es la punción seca. Se trata de una técnica invasiva que se realiza con agujas de acupuntura para el tratamiento del dolor miofascial. Desde hace unos años, también se usa dirigida a pacientes con lesión en el sistema nervioso central. La técnica  DNHS se utiliza con estos pacientes como una variante de las técnicas tradicionales de punción seca.

Para conocer un poco más de esta técnica, que tan buenos resultados está obteniendo, vamos a aprovechar la ocasión para hablar  con Pablo Herrero. El es fisioterapeuta, trabajando como clínico, docente e investigador, además de creador de la técnica DNHS y responsable de su línea de investigación. Nadie mejor que él para explicarnos y resolvernos todas las dudas.

¿En qué consiste la técnica DNHS? 

La técnica DNHS consiste en la aplicación de punción seca en pacientes que han sufrido una lesión del sistema nervioso central, que generalmente cursan con espasticidad, pero que también a su vez genera diferentes alteraciones del movimiento y de la funcionalidad. Esta técnica tiene un protocolo de valoración y de aplicación específico para este tipo de pacientes, que se ha visto que da mejor resultado que cuando se aplican los criterios y protocolos para pacientes con dolor miofascial.

¿Cómo surgió la idea de aplicar la punción seca en espasticidad?

La idea surgió en la época en la que yo trabajaba con pacientes que habían tenido lesiones neurológicas y que en muchas ocasiones eran infiltrados con toxina botulínica. Observaba que a veces los pacientes no obtenían mejoras, o que la dosis inyectada de toxina era excesiva, produciendo efectos adversos como debilidad muscular que tardaba meses en recuperarse. A raíz de profundizar en las técnicas de punción seca y ver que la estructura sobre la que actuaba era la misma que la toxina, empecé a proponer la técnica a algunos de los pacientes y poco a poco fui ampliando su uso y evolucionando la idea inicial de utilizarla para relajar la musculatura hasta la actual concepción basada en conseguir mejoras funcionales. En 2007 publiqué un primer artículo en la revista americana Journal of Musculoskeletal Pain que sirvió de base para dar a conocer la técnica internacionalmente y seguir investigando en ella.

Sesión práctica en un cuso

 ¿Cuáles son las principales diferencias que observas en el tratamiento con punción seca en personas con o sin espasticidad?

En principio empecé a utilizar la técnica para personas con espasticidad pero, como he mencionado anteriormente, se ha visto que no sólo tiene efectos locales sobre la musculatura, sino que es capaz de modificar la información que llega hasta los niveles más altos del sistema nervioso central, como ha sido el caso de un estudio recientemente publicado en la revista americana Myopain por nuestro grupo de investigación iPhysio de la Universidad San Jorge.

¿A qué tipo de pacientes les beneficia o quién es más susceptible de recibir el tratamiento?

Inicialmente se aplicaba sobre todo en pacientes que habían sufrido un ictus o con parálisis cerebral, pero se ha ido ampliando su uso a pacientes con lesión medular, con distonía, y muy recientemente estamos viendo buenos resultados en pacientes con parkinson, aunque aún están pendientes de publicación.

¿Se usa como tratamiento aislado o se suele asociar a otro tipo de técnicas o de tratamientos?

La clave de su efectividad es combinarlo con reeducación activa del movimiento. Es decir, de alguna manera la punción permite al paciente moverse mejor, con más coordinación, con menos rigidez, pero los efectos duran sólo unos días si luego no se trabaja una reeducación del movimiento que debe ser lo más activa posible por parte del paciente.

¿Qué ventajas tiene sobre otros tratamientos y qué efectividad encontráis?

La ventaja es que no tiene efectos secundarios, como ocurre en ocasiones con la infiltración de toxina botulínica, y que al no haber infiltración de sustancias tampoco genera un efecto de acomodación en el organismo como ocurre con algunos fármacos.

Con alumnos en Mexico

¿Cuál es la periodicidad de los tratamientos y la duración de sus beneficios?

Los efectos pueden durar desde 2-3 días hasta un tiempo indefinido, lo que viene muy marcado por la situación de cada paciente y por la reeducación que complemente al tratamiento con DNHS. A diferencia de la infiltración de sustancias, en lugar de un tratamiento cada 6 meses como media, se suele aplicar inicialmente una vez a la semana y después se va espaciando cada vez más según la respuesta al tratamiento de cada paciente.

¿Cuál es el futuro de la DNHS? ¿Qué investigaciones se están llevando a cabo?

El futuro pasa por hacer más estudios que demuestren la efectividad en diferentes patologías, pero también por analizar su coste-efectividad. Por ejemplo, los resultados preliminares de un estudio que estamos realizando y que presentamos este año en un Congreso, mostraban un mejor coste-efectividad que la aplicación de toxina botulínica, que actualmente es el tratamiento de elección. Con estos estudios se pretende que este tipo de tratamiento sea considerado como una alternativa más y se ofrezca por tanto a muchos pacientes del sistema público de salud, ya que en el sector privado ya se viene ofertando en muchos países. Por este motivo, las actuales investigaciones se están centrando en comparar la efectividad de la punción seca con la infiltración de toxina y también su coste, así como ampliar las investigaciones a otras patologías del sistema nervioso central.

Muchas gracias Pablo por dedicarnos tu tiempo y por compartir tus inquietudes investigadoras e innovadoras que permiten que la fisioterapia siga creciendo. Esperemos que se le vaya dando más importancia y medios para que este tratamiento llegue a las personas que se pueden beneficiar del mismo y sobre todo que se vaya conociendo más.

Estaremos atentos a las novedades y avances que se vayan descubriendo. ¡Muchas gracias!