Este fin de semana se ha celebrado la Canfranc-Canfranc, en todas sus variantes, y dejando un buen sabor de boca a todos los que hemos pasado allí el fin de semana.

El viernes empezamos con el KV de descenso en el que participaban Lola y Oscar. Valientes a más no poder porque, vista desde Canfranc, la bajada de la Raca asustaba a cualquiera.

Nuestros valientes antes de subir con el telesilla y la imponente bajada

Nuestros valientes antes de subir con el telesilla y la imponente bajada

Una tarde en la que sólo vimos llegar corredores a meta con heridas, caídas y exhaustos por la dureza del recorrido. Nuestros chicos, sin un rasguño. Eso sí, unos más contentos que otros, ya que Lola descubrió para que ha nacido, consiguiendo podio y todo!.

Al día siguiente comenzamos el resto de carreras, 100k, 80k, maratón y 16k. Todas las salidas emocionantes, todos los corredores con muchos nervios y con muchas ganas.

En la salida

En la salida

Por suerte, yo tuve seguidores durante toda la carrera, que casi hicieron más kms que yo de un sitio a otro. Una maravilla correr una carrera tan acompañada, ¡muchas gracias!

En La Raca, a mitad de carrera.

En La Raca, a mitad de carrera.

También hay que dar las gracias a los estudiantes de la USJ que estuvieron ayudándonos a asistir a los corredores tras la llegada. Tan concentrados estuvimos trabajando, que ni paramos a hacer una foto. Esperamos haber sido de ayuda para todos aquellos que vinisteis y que ya estéis recuperados para la próxima.

Cuando os explicamos por qué colaboramos con esta carrera y por qué nos gusta tanto, hay muchos motivos, pero uno de ellos son los voluntarios. Siempre dispuestos, atentos, y pendientes de cualquier detalle con el que te pudieran ayudar. Más de 200 personas volcadas con la carrera, y sobre todo, con los corredores. Desde la salida hasta la meta, algunos haciendo noche y sin quitarse la sonrisa. Ésto es lo que hace grande a una carrera.

Entregando dorsales

Entregando dorsales

En el ibon de Ip

En el ibon de Ip

Una carrera en la que hemos sufrido y disfrutado, unas montañas duras igual que bellas, y muchos compañeros de viaje que nos llevamos. El año que viene repetiremos seguro, corriendo, en meta o animando, ¡imposible perdérsela!

Hector luchando contra la Raca

Hector luchando contra la Raca

 

Aquí podéis ver más fotos que nos hicieron, seguro que el año que viene no os la queréis perder… ¡Hasta entonces!